Mi manera de ver y actuar en la política en mi República Dominicana

0
914

Por Napoleón Vasquez Aponte.

A la edad de 20 años trascurriendo el año 1954, siendo estudiante de la Escuela Nacional de Artes y Oficios, tuve mis primeros contactos con víctimas de los abusos de poder de Trujillo. Eran estudiantes de San Juan de la Maguana y Santiago de los Caballeros.

Estos jóvenes confiaron en mí y me contaron sus historias y esto me llevó a conocer parte de esta dictadura, lo que creó en mí un sentimiento de rechazo al régimen y dio comienzo a mis convicciones antitrujillistas.

Pasados algunos años, leí en la oficina de un amigo estas palabras: “A mí me gusta la paz, soy un hombre de paz, mas Dios me libre de ser tan cobarde para aceptar la tiranía como símbolo de paz”. Esto confirmó mi posición de opositor a toda forma indigna de continuismo en el poder, posición que hasta hoy -66 años después- he mantenido invariable.

Nunca he militado en partidos políticos, siempre he votado y votaré en contra de, no a favor de, por lo cual no tengo cargo de consciencia. Todos los partidos gobernantes siempre me han reconocido como opositor, pero eso nunca ha sido motivo de enemistad o irrespeto. El punto más neurálgico siempre ha sido la corrupción, desde los famosos 12 años de Balaguer se criticaban los nuevos 300 millonarios del régimen, pero ese grupo reconocía que robaba y repartían, pero eran menos ladrones que el resto de los dominicanos, motivo por el cual se consideraban dueños y señores del arca pública.

“Cualquier similitud a lo actual es pura coincidencia.”

Desde esa era, yo combatía y combato todavía con esta lógica: Si todos somos dominicanos, y además aceptamos la teoría de que todos somos ladrones, lo más justo es que cada cuatro años cambiemos el grupo de ladrones y las cacerolas vacías a otros hogares.

  1. No tengamos ladrones preferidos ni supuestos ladrones, porque siempre ha habido hombres y mujeres cuya moral y honestidad jamás han podido ni podrán ser cuestionadas.

 

  1. Dios nos dice en Proverbios 18:5: Tener respeto a la persona del impío, para pervertir el derecho del justo, no es bueno.

 

  1. Dios nos dice en Éxodo 23:8: No recibirás presente; porque el presente ciega los ojos de los que ven, y pervierte las palabras de los justos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here